
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Washington no intervino directamente en la fuga de Flávio Bolsonaro de Brasil tras su derrota electoral del domingo pasado. En un comunicado, el senador agradeció a Javier Milei por haber organizado la salida de Brasil y el vuelo a Estados Unidos y a Donald Trump por el recibimiento.
“Ya disponía de un visado, y el presidente tomó la decisión de permitirle entrar en el país”, explicó Rubio en una rueda de prensa celebrada en Atlanta. “El gobierno de Estados Unidos no participó directamente” en la salida de Bolsonaro de su país, agregó.
Esto se contradice con información que dio esta semana el presidente del American Council, Simón Levy, que aseguró que la fuga fue coordinada entre el gobierno argentino y el Departamento de Estado, que estuvo además filtrando información del viaje de Bolsonaro como parte del plan de huida.
El candidato de 45 años huyó de Brasil pasando por Argentina y Ecuador en un avión que, según The New York Times y The Wall Street Journal, fue fletado por Jason Miller, asesor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El avión que trasladó al excandidato brasileño a Estados Unidos fue pagado por un intermediario desde una cuenta bancaria estadounidense, según ha declarado a la AFP el director de la aerolínea.
La Casa Blanca no ha hecho comentarios sobre el vuelo, pero Trump ha calificado las elecciones brasileñas de “vergonzosas”.
Una fuente diplomática brasileña, que habló bajo condición de anonimato, declaró a la AFP que el representante diplomático de Argentina había sido convocado a una “reunión rutinaria” para “dar explicaciones” sobre el vuelo.
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