
El presidente del Colegio de Arquitectos de Bahía Blanca, Juan Boiardi, sostuvo que la reconstrucción del Canal Maldonado representa una oportunidad para replantear su función dentro de la ciudad y convertirlo en un espacio que no solo cumpla una función hidráulica, sino que también aporte valor urbano.
El arquitecto explicó que, tras la inundación, el canal pasó a ocupar un lugar central en el debate sobre la infraestructura de Bahía Blanca.
“Después de lo que nos pasó quedó en evidencia una obra que nadie tenía en el calendario. Nadie imaginaba que iba a ocurrir una situación como la que vivimos y que el canal iba a convertirse en el protagonista de todo esto”, afirmó.
Una mirada más allá de lo hidráulico
Boiardi señaló que el Colegio de Arquitectos participó en las primeras instancias de la propuesta técnica y planteó la necesidad de incorporar una visión urbanística al proyecto.
Según explicó, el canal actual fue concebido en la década de 1940 únicamente para conducir el agua de lluvia.
“Está pensado como un gran caño a cielo abierto que transporta agua. Hoy tenemos que pensar bastante más que eso”, sostuvo.
En ese sentido, indicó que la propuesta contempla sumar espacios públicos y mejorar la integración con los barrios.
“La idea es que ese canal también genere valor agregado, con plazas, pequeñas áreas recreativas, puentes peatonales y otros espacios que hoy no existen. Vivimos de espaldas al canal y esta puede ser una oportunidad para cambiar esa relación”, expresó.
Un proyecto con enfoque urbano
El titular del Colegio destacó que el equipo técnico convocado por el Ministerio de Infraestructura bonaerense incorporó arquitectos para desarrollar una propuesta que contemple tanto los aspectos hidráulicos como el impacto urbano.
“Se empezó a dar respuesta con otra mirada, una mirada urbana. La mirada ingenieril es necesaria, pero le faltaba esa otra pata”, afirmó.
Actualmente, explicó, las obras visibles corresponden a las bases de los futuros puentes, mientras continúa el desarrollo integral del proyecto.
El financiamiento, el principal desafío
Respecto de los plazos, Boiardi aseguró que la etapa de estudios avanzó con mayor rapidez de la habitual, aunque advirtió que el principal obstáculo ahora es conseguir el financiamiento necesario.
“El resto tiene que ver con el dinero. Son obras complejas y muy costosas”, señaló.
Además, explicó que la salida del Gobierno nacional del financiamiento de la obra pública dificulta el acceso a créditos internacionales.
“La Municipalidad no puede afrontar una obra de esta magnitud y la Provincia tampoco. Para acceder a un crédito internacional tiene que firmarlo la Nación y, si no lo hace, no podemos acceder”, indicó.
Pese a ello, consideró que las gestiones continúan avanzando y pidió mantener el seguimiento del proyecto.
“Creo que se está haciendo todo lo humanamente posible para que esto avance lo más rápido posible. Hay que tener paciencia, pero no perderle pisada”, concluyó.