Sociedad

Investigan al posible entregador por el ataque a la embarazada baleada

El juez de Garantías de La Plata indicó que sospechan de una persona que se encontraba en la fila dentro del banco; al momento fueron detenidos un joven y dos presuntas cómplices; Carolina Piparo y su bebé siguen graves. El intendente de La Plata, Pablo Bruera, dijo hoy que el brutal asalto en el que una mujer embarazada de ocho meses fue baleada tras extraer dinero de un banco fue «uno de los hechos más aberrantes que vivió el distrito». El funcionario indicó en declaraciones radiales que «se detectaron a los autores materiales y se busca a los autores intelectuales».

En tanto, el juez de Garantías de La Plata, César Melazo, indicó en declaraciones radiales que se sospecha que una persona que «se encontraba en la fila» del Banco Santander Río de La Plata, desde donde Carolina Piparo había extraido dinero, pordría haber sido un entregador, aunque no quiso confirmar esa versión.

«Se trataría de una persona que formaba la cola con la víctima. Determinaría si hay alguna responsabilidad de algún empleado de la entidad bancaria», dijo el magistrado.

Hasta el momento fueron detenidos tres sospechosos, uno de ellos con antecedentes penales. «Da la impresión que esto no fue un robo al voleo», remarcó hoy Bruera a Radio Continental, basándose en el relato de la propia víctima.

La familia de la víctima y las autoridades policiales aseguraron que hubo un entregador dentro de la sucursal del banco. Hoy, uno de los abogados defensores de Piparo dijo que seguramente le iniciarán una demanda al banco. «Tenemos que hablar de la responsabilidad de la entidad porque no podrían existir este tipo de hechos si hay controles que no expongan a los clientes», expresó.

El violento hecho. Piparo había concurrido anteayer a la sucursal situada en la avenida 7 y calle 41, en el centro platense, para retirar 10.000 dólares y 10.000 pesos, que junto con su marido, Juan Ignacio Buzzali, iban a utilizar para señar la compra de una vivienda.

Pero el cajero le dijo que no había tanto dinero en la sucursal y le pidió que volviera ayer, para poder hacer el retiro.

Cuando regresaba a la casa de su madre en su auto un ladrón que circulaba con otro en moto la interceptó y tras exigirle la entrega del dinero la golpeó en la cabeza y le pegó un tiro.

La bala entró por la boca, salió por el mentón y se metió de nuevo en su cuerpo por el pecho, hasta quedar alojada en la parte superior del abdomen.

Los delincuentes huyeron con el dinero y Piparo fue trasladada de urgencia al hospital San Roque, de Gonnet.

Los médicos lograron salvarle la vida, tanto de ella como de su bebe, gracias a una cesárea de emergencia.

Según el último parte médico el estado de madre e hijo era «crítico».

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