
Vecinos y comerciantes del sector de calle Don Bosco volvieron a expresar su preocupación por la situación que atraviesa la zona y reclamaron respuestas del Municipio ante las dificultades económicas, el deterioro de las calles y la falta de acompañamiento oficial.
José María Rodríguez explicó que buscaban reunirse con el intendente para trasladar la realidad que viven los comercios, que actualmente “trabajan a un 40%” y enfrentan deudas y caída en las ventas.
“Necesitan apoyo del Ejecutivo, aunque sea con un cese o alivio de impuestos provinciales y municipales”, sostuvo.
Rodríguez también planteó problemas vinculados al estado de las calles aledañas a Don Bosco, especialmente tras las lluvias, y advirtió sobre las dificultades de circulación para vecinos, estudiantes y familias. “Después de cada tormenta la situación empeora”, señaló.
Además, reclamó que todavía no se concretó el uso de la denominada “Banca 25” en el Concejo Deliberante, un espacio que —según indicó— ya fue aprobado por unanimidad para que los vecinos puedan exponer formalmente sus reclamos. “Llevamos más de 400 días esperando”, afirmó.
En relación al presente del sector, describió a Don Bosco como “un desierto” y consideró que la zona se encuentra “olvidada”. También denunció que, tras cada manifestación o reclamo vecinal, suelen incrementarse las inspecciones municipales a los comercios.
Por otra parte, destacó como una noticia positiva la futura instalación de un puente provisorio en calle Líbano, obra que permitiría mejorar la conectividad mientras continúan los trabajos en Don Bosco. No obstante, insistió en que el principal reclamo sigue siendo “el acompañamiento económico y político” para comerciantes y vecinos afectados.