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Cintia Piccolo: “Los eventos extremos van a pasar, tenemos que estar preparados”

La doctora en Oceanografía y licenciada en Ciencias Meteorológicas Cintia Piccolo analizó el escenario climático que atraviesa la región y llevó tranquilidad respecto del impacto que podría tener el fenómeno de El Niño en Bahía Blanca.

Piccolo explicó que muchas de las noticias que circulan actualmente están vinculadas a situaciones meteorológicas del hemisferio norte y advirtió que no necesariamente esas condiciones se replican en el hemisferio sur.

En ese sentido, señaló que actualmente se habla de la presencia de El Niño, aunque aclaró que todavía no se alcanzaron los valores que la prensa suele denominar como “súper Niño”. “Los meteorólogos no lo llamamos así”, remarcó.

La especialista recordó que durante el episodio de El Niño de 1982-1983 se registraron temperaturas del océano superiores a las actuales y sostuvo que el escenario debe analizarse teniendo en cuenta también el contexto de calentamiento global.

“Estamos en un calentamiento global, no es que no pueden llegar a pasar cosas, pero la gente tiene que vivirlo normalmente”, afirmó.

¿Qué puede pasar con las lluvias?

Uno de los principales interrogantes tiene que ver con las precipitaciones que podría generar El Niño en Argentina. Piccolo explicó que las zonas que podrían recibir mayores consecuencias se encuentran principalmente en el norte de la provincia de Buenos Aires y en el noreste del país, especialmente en sectores de Entre Ríos y Corrientes.

Para Bahía Blanca, en cambio, anticipó que podría registrarse un incremento de las precipitaciones, aunque descartó que el escenario esperado sea comparable con el extraordinario evento ocurrido en marzo.

“Podemos tener mayor precipitación, pero nada que ver con lo que hemos pasado”, sostuvo.

Consultada sobre la posibilidad de que vuelva a producirse una inundación de características similares, Piccolo fue clara: “La estadística te dice que no”. Explicó que el fenómeno de marzo fue “realmente muy excepcional”, producto del encuentro de dos masas de aire muy diferentes, una muy fría y otra muy caliente, que generaron una gran cantidad de energía en la atmósfera sobre el sudeste bonaerense.

El desafío frente a las olas de calor

Más allá de las lluvias, la especialista también puso el foco en las temperaturas que podrían registrarse durante la primavera y el verano.

Piccolo recordó que Bahía Blanca ya ha alcanzado temperaturas de 42 grados y señaló que, si bien pueden producirse nuevamente jornadas de calor extremo, una de las preocupaciones está relacionada con la posibilidad de que los períodos cálidos sean más prolongados.

“Lo que uno teme es que los períodos de calor sean más largos”, explicó.

En ese contexto, advirtió que las olas de calor también generan consecuencias sobre la salud de la población y pueden incrementar la demanda de electricidad por el uso de ventiladores y otros equipos de refrigeración.

“Tenemos que estar preparados”

Piccolo insistió en que el debate no debe centrarse únicamente en El Niño, sino en la necesidad de mejorar la preparación frente a los eventos meteorológicos extremos.

“Los eventos extremos van a pasar, entonces tenemos que estar preparados”, afirmó.

La especialista destacó que Bahía Blanca ya atravesó episodios de granizo, fuertes vientos e inundaciones y consideró fundamental trabajar en prevención y planificación para reducir el impacto de los fenómenos que puedan presentarse durante los próximos meses.

“Más allá de El Niño, los fenómenos naturales que pasan habitualmente en primavera y verano en Bahía Blanca pueden llegar a ser más intensos”, concluyó.

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