
Por: Vanesa Alaguibe: El proyecto está directamente vinculado al crecimiento de la producción de gas en Vaca Muerta, uno de los reservorios no convencionales más importantes del mundo. La iniciativa contempla un sistema integral que incluirá una planta de extracción en Tratayén (Neuquén), un poliducto que conectará esa localidad con el sur bonaerense y nuevas instalaciones de fraccionamiento y almacenamiento en el área portuaria local.

En el caso de Bahía Blanca, el desarrollo prevé la construcción de una planta con capacidad estimada para procesar 90.000 barriles diarios de líquidos de gas natural, además de la ampliación de la infraestructura portuaria en Puerto Galván. Allí se proyectan tanques de almacenamiento para gasolina natural, propano y butano, junto con nuevas instalaciones para carga de productos refrigerados.

La escala del proyecto es significativa: se estima que movilizará alrededor de 3 millones de toneladas anuales, lo que equivale a más del 15% del movimiento total de cargas que actualmente se registra en el área portuaria de Ingeniero White y Galván.

Desde el municipio, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, destacó que la decisión empresarial consolida a la ciudad como un punto estratégico para la salida de la producción de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales, subrayando además el trabajo técnico y administrativo que permitió avanzar con una inversión de esta magnitud.
Más allá de la infraestructura, el impacto también se proyecta en el plano económico y laboral. Durante la etapa de construcción se prevé la creación de 4.000 puestos de trabajo directos y alrededor de 15.000 indirectos, generando un movimiento significativo en la economía local y regional.
Desde la compañía, su CEO, Oscar Sardi, señaló que la inversión apunta a fortalecer la infraestructura energética del país y a potenciar las exportaciones. Según estimaciones de la empresa, el proyecto podría generar exportaciones por unos 1.200 millones de dólares anuales, contribuyendo al ingreso de divisas para la economía argentina.

En perspectiva, la iniciativa reafirma el papel histórico de Bahía Blanca como puerta de salida de la energía argentina al mundo. Con su complejo industrial, su sistema portuario y su ubicación estratégica, la ciudad vuelve a posicionarse como un nodo clave en la cadena de valor energética.
esta noticia también abre un escenario de oportunidades: más infraestructura, mayor actividad portuaria, nuevas demandas de servicios y un movimiento económico que podría impactar de manera directa en la región. Un paso que, de concretarse en los plazos previstos, fortalecería el perfil productivo de la ciudad en uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional.
