Lionel Messi convirtió un gol en la victoria 2-1 de Barcelona ante el Atlético Madrid, pero debió dejar la cancha sobre el final por una patada del defensor Ujfalusi, quien se fue expulsado, y dejó a la ’Pulga’ con el tobillo derecho hinchado. Messi vivió una de cal y otra de arena en la victoria del Barcelona por 2-1 contra el Atlético de Madrid: anotó el primer gol de su equipo, pero debió dejar el campo de juego por una lesión.
La «Pulga» arrancó el partido con una sonrisa, al abrir el camino hacia el triunfo del equipo catalán y lo terminó con la preocupación de su lesión en el tobillo.
El crack abrió la cuenta para el Barcelona a los 13 minutos, después de recibir un pase de Pedro y definir por lo bajo junto al palo derecho del arquero David De Gea.
Sin embargo, su gran actuación fue opacada por la preocupación de su estado físico.
Se jugaba el segundo minuto de descuento, cuando el argentino recibió una falta muy dura del checo Tomas Ujfalusi y quedó tendido en el campo de juego.
