La víctima, oriunda de la ciudad de La Plata, tenía 25 años y fue asesinado a balazos delante de su novia. Marcelo Fernández, de 25 años fue asesinado a balazos en el balneario brasileño de Buzios, delante de su novia, cuando fue a reclamar que le entregaran unas entradas.
La víctima es oriunda de La Plata, y el asesino sería un operador de turismo al que la parejale había comprado los tickets y se fugó de Buzios tras cometer el crimen.
Todo comenzó cuando Fernández y su novia fueron a reclamarle a un operador turístico local que les entregara unas entradas porlas que habían pagado 200 dólares para ir a ver el carnaval de Río en el sambódromo, previsto para el 4 y 5 de marzo.
Se sospecha que el jovencomenzó a discutir con el operador – al que el diariobrasileño O` Globo identificócomo Carlos Roberto Gomez de Jesus- y éste lo mató de dos tiros, tras lo cual escapó dellugar.
El crimen se produjo cerca de la Orla Bardot (el camino que bordea las playas céntricas de Buzios) y la novia y otros testigos denunciaron ante la policía local que el asesino era el agente de turismo.
La policía de Buzios y la de Cabo Frío realizaron varios operativos en las rutas para dar con el sospechoso, ya que los testigos afirmaron que se escapó en un ómnibus, pero hasta estanoche no había sido encontrado.
Un hermano de Fernández viajó desde la Capital Federal en avión hacia Rio de Janeiro. Desde allí, dos funcionarios del consulado argentino lo acompañaron hasta Buzios, distante 170 kilómetros, para realizar todos los trámites vinculados con la autopsia de la víctima y la repatriación de los restos del joven.
Los funcionarios del consulado argentino y de la secretaría de Turismo local dieron asistencia a la novia de Fernández -oriunda de laciudad bonaerense de Azul- quien permanece en «estado de shock».
La pareja había viajado a Buzios en enero para pasar sus vacaciones y tras conseguir unempleo temporal decidieron permanecer en el balneario todo el verano y luego concurrir alfamoso carnaval de Río, previsto para la primera semana de marzo.
27 de febrero de 2011
