El canje de los 18.300 millones de dólares en títulos de deuda en cesación de pagos concluirá mañana, operación en la que el Gobierno confía en lograr una adhesión no menor a 60 por ciento, lo que normalizaría el frente financiero externo y permitiría al Estado y a las empresas lograr financiamiento a tasas menores de dos dígitos.
El ministro de Economía, Amado Boudou, adelantó que, junto a su equipo, «haremos una evaluación entre lunes y martes (de la marcha del canje) y seguramente el miércoles nos estaremos juntando de nuevo» con los medios de prensa, para dar a conocer el resultado.
«En este momento no estamos pensando en prórrogas», dijo el ministro, desalentando alguna de las especulaciones que se hicieron en los últimos días en el mercado financiero.
Economía ya logró una adhesión de 45 por ciento, unos 8.500 millones de dólares en títulos en «default», solo en el primer tramo de los mayoristas, y confía en alcanzar el 60 por ciento, si logra que los minoristas canjeen otros 2.500 millones.
La semana pasada, Boudou, comparó este canje con «remar contra la corriente» debido al actual contexto económico financiero, afectado por la crisis europea.
«Claramente un contexto de volatilidad y mercados a la baja no ayuda a la inversión», aseguró Boudou si bien dijo que desde el Ministerio «estamos convencidos de que vamos a llegar al 60 por ciento de adhesión» que se puso como meta.
El canje debería haberse cerrado el pasado 7 de junio, pero ante el pedido de la Asociación de Bancos Italianos (ABI), se prorrogó hasta el 22 de junio para permitir el ingreso de más tenedores.
«La prórroga fue por pedido de los bancos que tienen que trabajar con los minoristas; es un trabajo más complejo que con los mayoristas, ya que son más operaciones pero por montos mas reducidos», explicó Hernán Loenzino, secretario de Finanzas.
Desde Economía destacan que uno de los objetivos que se plantearon cuando se lanzó el canje fue no solo alcanzar un alto grado de adhesión «sino que además solucionar el problema de la mayor cantidad posible de ahorristas».
La oferta del Gobierno retomó la hecha en 2005 por el ex presidente Néstor Kirchner, con una quita de 65 por ciento, sobre una deuda elegible de 81.800 millones de dólares; en aquella oportunidad el nivel de aceptación alcanzó 76,07 por ciento.
Ahora, si Economía consigue alcanzar el 60 por ciento de adhesión, sobre un total de 18.300 millones de dólares, se habrá canjeado 90 por ciento de la deuda que entró en cesación en 2001, con la caída de la Convertibilidad.
Con este nivel de adhesión, y tras dos oportunidades de canje, Boudou considera que «no habrá justificaciones» para que la Justicia pueda hacer lugar a los pedidos de embargos que interponen los «fondos buitres” ante tribunales internacionales, en especial, en Nueva York.
Economía confía en que con esta normalización del sector financiero privado el Estado podría acceder a financiamiento a tasas menores a 10 por ciento anual, lo que también beneficiaría a los privados que necesitan fondos para invertir en procesos productivos.
En tanto, siete provincias y 30 municipios de todo el país esperan el resultado del canje de la deuda, porque de esa operación depende la posibilidad que tendrán de salir al mercado y conseguir fondos frescos para sus distritos.
«Muchos de los municipios tienen gran prolijidad en sus números y todos quieren fondos para infraestructura» precisó Fernando Pesci, gerente de banca de inversión de Puente Hermanos, que desde hace dos años comenzó a atender a los municipios que se acercaban en busca de quien les hiciera una colocación de deuda.
En la actualidad, los municipios deben pagar una tasa del 16 por ciento anual en dólares para financiarse.
Entre los más de 30 municipios de todo el país que se han contactado con operadores del mercado están Chacabuco, Junín, Chivilcoy, San Isidro, Mar del Plata, Resistencia, Salta y Catriel. Entre las provincias se encuentran Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
