Buck Angel es la nueva sensación del cine porno. Es un hombre que fue una mujer. Una mujer que se sometió a un largo tratamiento hormonal de dos años.
A una operación para extirparse los senos y, a la vista de los resultados, a muchas horas de gimnasio y trabajo con agujas de tatuador. Sin embargo, conservó su vagina.
Este actor porno no sólo solía ser una chica, sino que también supo ser una modelo bien rentada, aunque demasiado “mari-macho”. Luego calmar su confusión sexual con drogas y alcohol, Buck decidió darle una vuelta de tuerca a su vida y encontró la manera de hacerlo.
Buck Angel es el hombre que incorporó la penetración vaginal al cine porno gay. De alguna manera, Buck puede ser el redentor de los misóginos gays masculinos.
Angel no es un monstruo de feria: es una nueva posibilidad de placer, hasta ahora inexplorada. Una revolución en el porno gay, tan falocéntrico, tan estereotipado y tan burgués.
Buck es sinónimo de libertad y transgresión. Además de ser la puerta de entrada a un fenómeno comparable con lo que fueron las ’she-males’ (mujeres que fueron hombres y conservan sus penes) en su momento.
Fuente: 20minutos.es y wikipedia
