El director del Registro Civil declaró que «por una razón de conciencia prefiere no celebrar estas uniones» y delegará su tarea a un suplente; un caso similar se registró en La Pampa.Arias alegó que es abogado canónico y que «por razón de conciencia» prefiere no hacerlo. «El Estado garantiza que se efectivice el Código Civil para todos, pero con el funcionario que corresponda», aseguró en diálogo con TN. «La ley no me obliga a mí a hacerlo», justificó.
Arias se mostró contrario a la decisión de la Cámara alta de habilitar el casamiento entre personas del mismo sexo, promulgada la madrugada del miércoles último en el recinto del Senado, tras afirmar que no se puede calificar de «matrimonio» la unión de una pareja gay.
Si bien hasta el momento no se produjeron pedidos ni se solicitaron turnos en dicho Registro Civil, Arias quiso adelantar cuál será su posición al respecto. No obstante, prometió que quienes acudan al organismo podrán casarse con un magistrado suplente. «Ellos no van a carecer del matrimonio. Se van a poder casar», destacó.
Se trata del segundo rechazo a la reforma del Código Civil registrado en los últimos días. El viernes pasado, la juega de Paz de General Pico, Marta Covella, Dios, la Biblia y, después, las leyes. Ese es el orden establecido por Marta Covella, la jueza de paz de la ciudad pampeana de General Pico. Ninguna pareja gay ha pedido aún turno para casarse en La Pampa, pero Covella ya avisó: no celebrará los casamientos de personas del mismo sexo, como se aprobó anteayer en el Congreso Nacional. «La Biblia me enseña que primero tengo que obedecer la ley de Dios y, después, la ley de los hombres», dijo.
Las polémicas declaraciones fueron realizadas a apenas 24 horas de que el Senado de la Nación sancionara la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, tras una sesión que duró casi 14 horas y no exenta de sorpresas por la forma en que se comportaron algunos legisladores.
¿Por qué me van a obligar a mí, si los puede casar otra persona? Así disparó Alberto Arias, director del Registro Civil de Concordia, Entre Ríos, al ser consultado sobre su rechazo a celebrar el matrimonio de parejas homosexuales.
