
El Tribunal Federal de Juicio de Bahía Blanca fijó una pena de diez años de prisión para Mauricio Gastón Larriaga por comercialización de estupefacientes agravada por la intervención de tres o más personas organizadas para cometer el delito. Además, resolvió el decomiso de un automóvil BMW que, según la sentencia, fue utilizado en las maniobras investigadas.
La resolución fue firmada el 13 de octubre y se dictó luego de que la Cámara Federal de Casación Penal anulara parcialmente, en 2018, la sentencia original en lo referido al monto de las penas y al decomiso de los vehículos. En marzo de 2017, Larriaga había sido condenado a 12 años de prisión.
La sentencia se conoce en un contexto en el que Larriaga volvió a quedar detenido. Según informó Canal Siete, el 11 de septiembre fue arrestado junto con su pareja, Patricia Weinzettel, durante una serie de seis allanamientos realizados en Bahía Blanca y Pedro Luro. En esos procedimientos se secuestraron drogas, dinero en efectivo, armas y teléfonos celulares.
Posteriormente, la Justicia Federal dispuso para ambos una prisión preventiva de 270 días en el marco de una nueva investigación por presunto tráfico de estupefacientes. En ese expediente, Larriaga también fue imputado por acopio de armas y falsificación de documento público. Se trata de una investigación distinta de la causa por la que ahora recibió la condena de diez años. Canal Siete Canal Siete
Cocaína adulterada y una estructura de distribución
Uno de los aspectos más relevantes del expediente original fue la cantidad de droga secuestrada y su composición. En febrero de 2017, Canal Siete informó que los análisis habían detectado que la cocaína incautada contenía un 28% de clorhidrato de cocaína y el resto correspondía a un antiparasitario para caballos.
Durante los procedimientos vinculados con aquella investigación, Larriaga y Luis Martín Pradas fueron interceptados cuando llegaban en un BMW a un departamento de calle Soler al 100. Según los antecedentes difundidos entonces, se secuestraron más de cuatro kilos de cocaína, además de dinero y elementos para el estiramiento y fraccionamiento de la sustancia. En un allanamiento posterior en el departamento se encontró aproximadamente otro kilo de cocaína.

Por qué se fijó la pena de diez años
El tribunal tuvo en cuenta el secuestro de poco más de un kilo de cocaína en el domicilio de Larriaga y otros dos envoltorios que pesaban aproximadamente un kilo cada uno, ocultos en el BMW. También valoró el rol preponderante que, según la sentencia original, tenía dentro de la organización, la extensión temporal de las maniobras investigadas —entre 2011 y septiembre de 2014— y sus antecedentes penales.
La Fiscalía había solicitado diez años de prisión durante la audiencia realizada el 5 de octubre. Los jueces consideraron adecuada esa pena y señalaron que la cantidad de droga y el uso de una sustancia antiparasitaria para adulterar la cocaína eran elementos relevantes para evaluar la gravedad de los hechos.
Importante para el futuro es diferenciar esta condena de diez años correspondiente a la causa anterior y la prisión preventiva dictada en septiembre de 2026 en el nuevo expediente. La prisión preventiva no constituye una condena por los nuevos hechos.