El testimonio de la farmacéutica que le tomó la presión arterial resultó clave. En 1995, fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de su esposa, sus dos hijas y su suegra.
La Sala I de la Cámara Penal de La Plata determinó concederle nuevamente la prisión domiciliaria al odontólogo Ricardo Barreda, a quien le habían revocado ese beneficio hace dos semanas por haber salido a la calle sin permiso judicial. El cuádruple homicida, quien purga la condena por el crimen de su esposa, sus hijas y su suegra, regresó anoche al departamento de Vidal 2333, en Belgrano, donde convive junto a su novia, Berta André.
La decisión fue tomada por los camaristas Pedro Soria y María Oyhamburu, que revisaron la medida dispuesta por el juez Raúl Dalto, quien el 26 de enero decidió revocarle la prisión domiciliaria al odontólogo al considerar injustificada la salida que hizo el lunes 17 de ese mismo mes para tomarse la presión en una farmacia de la zona.
Esta decisión había sido apelada por el abogado del odontólogo, Eduardo Gutiérrez, quien dijo a Tiempo Argentino que Barreda “en el día de hoy vuelve a estar detenido en su casa”.
Si bien el defensor aún no había podido leer el fallo, cuando se lo consultó consideró que, entre otras cosas, “el testimonio de la mujer que lo atendió debe haber incidido en la resolución de la Cámara”.
Esto fue confirmado por fuentes judiciales. Gracias a la declaración formulada el miércoles por la farmacéutica se supo que Barreda estaba con la presión baja, que era la primera vez que concurría a la farmacia y que en otras oportunidades era ella la que iba al departamento para tomarle la presión arterial.
El odontólogo fue condenado en 1995 a la pena de prisión perpetua por matar a escopetazos a su esposa, Gladys McDonald, de 57 años, sus hijas Cecilia, de 26, y Adriana, de 24, y a su suegra Elena Arreche, de 86, hecho ocurrido en noviembre de 1992 en su casona de La Plata.
En 2008 recibió el beneficio de la prisión domiciliaria de parte de la justicia platense, medida que fue revocada hace 15 días, por lo que Barreda estuvo las últimas dos semanas alojado en el pabellón para mayores de la Unidad 25 de la cárcel de Olmos
