
En el caso de niños discapacitados, la asignación mensual se cuadruplica. La AUH se extendió posteriormente a los hijos del personal doméstico, a las mujeres embarazadas y a los socios de menores recursos de las cooperativas.
La transferencia en efectivo, que ahora es recibida por las familias de más de 3,6 millones de niños y adolescentes, está condicionada a la asistencia a la escuela y a mantener actualizadas la aplicación de vacunas y los controles de salud.
Estudios independientes muestran que la AUH condujo a una drástica reducción de la pobreza extrema, de entre el 55 y el 70%, así como una disminución menos significativa en los niveles de pobreza y desigualdad.
Pero el impacto no solamente es sentido en el seno de las familias que han sido ayudadas a salir de la pobreza gracias al cobro mensual en efectivo, que se suma a lo que pueden recibir trabajando.
Los efectos también se han sentido en las escuelas, especialmente en el ciclo primario, en el que la AUH provocó un aumento muy importante en la matriculación de alumnos.