
«No me sorprende nada. Viajamos a Europa y a ustedes los sorprendía todo. Aquello debería ser normal, el fútbol debería ser una fiesta», explicó Riquelme en los vestuarios. No es la primera vez que sucede una agresión de este calibre. Es casi una marca registrada en nuestro fútbol. Cada vez que un jugador va a patear un córner cerca del lugar donde se encuentran los hinchas rivales recibe una agresión. Pasó ayer, pero también pasa en la cancha de Boca, donde los policías escudan a los visitantes antes de que ejecutan un tiro de esquina. La idea, claro, es que no están cómodos a la hora de realizar el centro.
El escupitajo a Riquelme se vio reflejado en España, en la edición digital del diario marca: «Los aficionados argentinos se caracterizan por su pasión, pero en esta ocasión unos seguidores de Olimpo demostraron poca deportividad impidiendo sacar tranquilo un córner al jugador de Boca». «Hincha de Olimpo escupe a Riquelme», dice As.