
No había olor, ni sospechas. Hacía tiempo que no salía ni entraba nadie de su casa en Aldo Bonzi. Hombre extraño decían los vecinos cuando nombraban a Domingo Montera. Tenía unos 70 años y pocos amigos y familiares que lo fueran a visitar. Quizá por eso, pasó más de un año para que alguien notara su ausencia en el barrio. Recién ayer llamaron a la policía y descubrieron que Montera estaba muerto en su casa, según informó el diario Crónica.
Durante la fría madrugada, los agentes de la Policía Bonaerense fueron alertados sobre el paradero de Montera. Poco se sabía de él: persona callada, vivía solo desde hacía años en la casa ubicada en Pino Lagos 2185, entre las calles Pilcomayo y Pinedo.
Por el estado de degradación del cuerpo, fuentes policiales aseguraron que se encontraba sin vida desde hacía más de un año. Además, señalaron que el cadáver no mostraba signos de violencia y que su muerte habría sido, en principio, por cuestiones naturales.
Pero no era la primera vez que los agentes se acercaban a la casa de Montera. Meses atrás, los vecinos denunciaron que se escuchaban ruidos y gritos en esa vivienda, aunque nunca lograban ver al dueño. Sin embargo, los efectivos de la Bonaerense no detectaban irregularidades. Hasta que durante la madrugada de ayer, ingresaron a la casa y hallaron una escena macabra. El cuerpo de Montera estaba casi momificado.
“El hombre no tenía mayores contactos con los vecinos, al punto que creo que fue por eso que a nadie llamó la atención su ausencia. Vivía encerrado a tal punto que policías y bomberos tuvieron trabajo para ingresar”, dijeron los testigos.