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“El desafío es construir una mayoría pensando más allá del ballottage”

El sociólogo, al frente del equipo de asesores del candidato kirchnerista en la Ciudad, aceptó que el FPV necesita “todos y cada uno de los votos” para dar vuelta el resultado del domingo. “Y ojo que Macri también”, advirtió.

Dice Luis Alberto Quevedo que durmió para el demonio. Que el resultado de las elecciones porteñas fue una auténtica golpiza. Pero ahora, al momento de esta entrevista, ya es hora de pergeñar la forma, si la hay, de desarmar el potencial electoral de Mauricio Macri y sus peloteros electorales amarillos, misteriosos y mágicos. El tiempo, al fin, de imaginar una forma de que el jefe de gobierno no consiga los tres puntos que le faltan para ganar la segunda vuelta y de que el candidato del Frente para la Victoria sume los 23 que le hacen falta para destronarlo. Nada fácil. Pero esa es su tarea. Quevedo es sociólogo, trabaja en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y es el jefe de campaña de Daniel Filmus.

–¿En qué detalles del resultado electoral se detuvo en estas horas? ¿Qué aspectos analizó con más detenimiento?
–En primer lugar, creo que el resultado nos sorprendió a todos. Incluyo en esto no sólo a nosotros, del Frente para la Victoria, que teníamos sondeos de encuestadores en los cuales creíamos y creemos, sino también al resto de las fuerzas políticas. Estoy seguro que hasta sorprendió en el PRO. Ellos estaban más cerca de creer en la encuesta de Poliarquía, que preveía una diferencia de 15 puntos y al final hubo 19. Fue un resultado que sorprendió. Esto le da una fuerza política muy importante al PRO, porque después de cuatro años de gestión reafirma su caudal de votos y lo aumenta en un punto. La otra cosa es por qué ocurrió esto.
–¿Por qué?
–Hubo una nacionalización de la campaña de Capital. Y eso suele ocurrir. En general las elecciones de la Ciudad son nacionales. Pero con el componente de que nosotros y otras fuerzas políticas esperábamos de los porteños una evaluación de la gestión de Macri. Sobre todo porque Macri, en 2007, había incorporado a la política un rasgo de eficiencia, de capacidad de gestión y de promesas de que se podían hacer un montón de cosas. Y en ese sentido, Macri claramente fracasó. Visto el resultado y algunos estudios que nosotros hicimos, el votante de Macri no evaluó su gestión.
–Curiosamente, esta vez Macri no hizo promesas.
–No hizo ninguna promesa. Para llegar hizo promesas, fracasó en su cumplimiento. Y ahora no hizo ninguna e incrementó su caudal de votos. Esa es la paradoja.
–Teniendo en cuenta el momento político argentino, uno podía pensar que el porcentaje del Frente para la Victoria iba a ser mayor…
–Sí, pero no tanto: nosotros esperábamos 30 puntos. Porque la otra sorpresa fue que todas las encuestas le daban a Pino Solanas el 8 o el 9%, y sacó el 13% . Tal vez fueron votos que migraron, que decidieron votar a Pino en primera vuelta y a Filmus en segunda. Pero no lo sabemos.
–El ballottage aparece como un desafío enorme.
–El ballottage es muy difícil. En 2007 tuvimos 22 puntos de distancia y Macri tuvo 46. En ese momento usamos la frase “nada es imposible”. Creo que nuestro dilema hoy es distinto.
–¿Y entonces? ¿Adónde irán a buscar votos?
–Hay dos desafíos. Uno es en tres semanas pelear por una mayoría. Vamos a ir por él. Convencer de que somos más los que estamos en contra del proyecto del PRO, que somos más los que creemos que la política es otra cosa. Ese es un desafío muy difícil. El segundo desafío es ser capaces de convocar a todos los votantes que no nos eligieron en primera vuelta. Crear una mayoría, pero tal vez haya que crearla pensando no sólo en el 31 de julio. La Ciudad continúa: hay elecciones internas en agosto, hay elecciones en octubre y hay elecciones en 2013. Todo proyecto político serio no es coyuntural.
–¿Es posible poner las fichas en aquellos que no fueron a votar?
–Es posible y tiene sentido. Si uno toma el padrón, Macri sacó el 31%. El padrón tiene muchas impurezas. Pero es cierto que en 2007 votó casi un 10% más de lo que votó ayer. También hay un 2% que votó en blanco. Y hay también otra gente que dice: “si se van a pelear Filmus y Macri, esta no es mi elección.” Nosotros vamos a tratar de decirle que sí, que el que gane lo va a gobernar cuatro años más. Hay muchos segmentos del electorado, más allá del más activo, que son convocables. En esta elección necesitamos todos y cada uno de los votos. Y ojo que Macri también.<

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