
Según el último informe presentado por el Observatorio Nacional “Mujeres de la Matria Latinoamericana” (Mumalá), en Argentina se registra un femicidio cada 30 horas. El relevamiento, que abarca desde el 1 de enero hasta el 30 de octubre de 2026, expone una realidad alarmante: el último mes se convirtió en el período con mayor cantidad de crímenes de este tipo en los últimos cuatro años.
Durante los primeros diez meses del año, el observatorio contabilizó un total de 239 muertes violentas asociadas al género, de las cuales 177 fueron femicidios directos. El resto de los casos se divide entre femicidios vinculados (asesinatos cometidos para infligir dolor a la mujer), crímenes vinculados al narcotráfico o delitos conexos, y muertes que aún se encuentran bajo investigación judicial.
Octubre, el mes más violento
Los datos de Mumalá encienden las alarmas de las organizaciones sociales tras un pico abrupto de violencia en las últimas semanas. Solo en octubre se perpetraron 36 femicidios, marcando el récord mensual más alto desde el año 2022. Esta escalada refleja la urgencia de profundizar las políticas públicas de prevención y asistencia temprana.
La radiografía de los casos expone, una vez más, que el peligro mayormente habita en el círculo íntimo de las víctimas:
- El hogar como peligro: El 59% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la propia víctima o en la casa compartida con el agresor.
- Vínculo con el femicida: En la gran mayoría de los casos, los asesinos fueron parejas, exparejas o familiares directos.
- Falta de denuncias: El 88% de las mujeres asesinadas no había realizado denuncias previas contra su agresor, lo que evidencia las persistentes barreras estructurales, el miedo o la desconfianza a la hora de acudir a la Justicia. Solo el 12% contaba con alguna medida judicial de protección.
El impacto colateral: la infancia desprotegida
Detrás de cada estadística hay historias truncadas y familias destruidas. El informe destaca que, como consecuencia directa de estos crímenes, 179 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres este año, quedando en una situación de extrema vulnerabilidad y bajo el amparo de la Ley Brisa (régimen de reparación económica para hijos de víctimas de femicidio).
Asimismo, el observatorio registró un total de 728 intentos de femicidio en lo que va del año. Desde la organización señalaron que estas cifras representan “vidas que corrieron peligro letal” y exigieron que se declare la emergencia nacional en violencia de género para destinar mayores recursos presupuestarios a refugios, acompañamiento psicológico y asesoramiento legal.
Atención, contención y asesoramiento en salud mental y violencia de género:
Si vos o alguien que conocés está pasando por una situación de violencia de género, podés comunicarte de manera gratuita, las 24 horas y desde cualquier punto del país, a la Línea 144, o enviar un mensaje de WhatsApp al 1127716463