En su última edición, la revista Noticias publica un suelto dentro de la nota principal, sobre la suspensión de los premios Clarín Espectáculos. Ese suelto explica todo el resto de la nota de tapa, titulada con ironía torpe como «Santa Inkisición». Por Lucas Carrasco.
La nota está ilustrada con un montaje donde aparece destacada Mirtha Legrand. Sustentada en una originalidad la fuente principal es…»un inkisidor disidente» ahí se dice que, es cierto, Mirtha es impresentable, pero…. hay un supuesto aparato comunicacional K (bueno, ya que estamos, yo podría, tranquilamente, formar parte de las «formaciones especiales») que siembra miedo en las figuras de la intelectualidad como Mirtha Legrand, con el rebuscado objetivo de que ese mismo aparato comunicacional k, armado por Néstor y ante la ausencia de él, se sienta contenido.
Suena raro, más vale. Pero la cosa es más rebuscada: resulta que Kirchner creó un aparato comunicacional al sólo efecto de cizañar al más débil (el Grupo Clarín) y «concentrar el poder». Ahí militan (enriqueciéndose) una turba de ex izquierdistas a los que Perón echó de la plaza. Como Cristina, desde la muerte de su marido, dio un giro a la derecha, se encubre este giro con desvíos que sacien la sed de venganza del «aparato comunicacional k».
Como si, Cristina, le cambiara a Foster un lechón a la parrilla por una hamburguesa frita. Y Foster creyera que está comiendo algo sofisticado.
El relato perfecto:
¿Qué prueba que exista el aparato comunicacional K? Lo prueba el hecho de que es el encargado de «canonizar» al ex presidente. ¿Qué prueba que haya una decisión de «canonizar» a Kirchner? Lo prueba el hecho de que existe el aparato comunicacional K.
Bueno, así planteado es más fácil discutir con mi ex.
Los Premios Clarín
En la revista Noticias se suelen anticipar las estrategias políticas del Grupo Clarín, darle letra a las 360 empresas. Es significativo que desde sus páginas se despliegue esta tesis y apenas un suelto para contar que se suspenden los premios Clarín espectáculos, cuando le están brindando la coartada intelectual perfecta para dar por muertos esos premios, y también, probablemente, un antes y un después en el prestigio del Grupo Clarín en un espectro significativo.
Creados para competir contra APTRA y los Martín Fierro, buscando concentrar -como en el fútbol- el negocio de los premios, los prestigios y los múltiples negocios del espectáculo, tras su tercera edición, Adrián Suar, desde Canal 13, aconsejó no realizarlos.
Las razones son varias y son una: que Tinelli puede irse a Telefé, que está a favor del Gobierno, que Gonzalo Heredia mira 678, que puede faltar gente para no quedar pegados a Clarín, que va a quedar feo excluir a quienes apoyan al gobierno, etc. En realidad, la razón es una: es muy guaso lo que está haciendo Clarín, y es inevitable que su radicalización divida internamente entre halcones y palomas. No es que Suar -hijo de la autodenominada «locutora oficial» de Carlos Menem- sea una paloma, sino que el problema de fondo es que la realidad milita con las palomas.
Clarín, el gran diario argentino
Ya algunas ausencias notorias en la entrega de los Premios Clarín Novela, pusieron en duda la realización del Espectáculos.
Ricardo Roa y Ricardo Kirschbaum tuvieron una fuerte discusión con Walter Domínguez, encargado del suplemento Espectáculos de Clarín, que sostenía que ante la baja de las ventas y la pérdida del monopolio de la televisación del fútbol, la suspensión de este premio sería una mala señal hacia los lectores y hacia el mundo del espectáculo.
La repolitización tiene estas manifestaciones curiosas. La nota de Noticias -como vocero interno de Clarín- avisando que no se hacen estos premios y buscando minimizar los daños, también es un indicativo de la desazón y el desconcierto que genera la discusión política donde antes había solamente negocios. Donde antes se pretendía que sólo había solamente negocios, más bien tapados, pero ni más ni menos que negocios.
Claro que no se discutía el mercado de los prestigios y el poder político y económico que genera administrar los sentidos, las maneras de ver el mundo, los valores que se propagan.
Ahora, sí. Se discute.
