El mundo

Paliza electoral para Obama

La oposición republicana ganó las gobernaciones en al menos siete estados que estaban en manos del Partido Demócrata y esperaba otros triunfos en las elecciones de 37 gobernadores celebradas ayer junto a los comicios legislativos en lo que constituye una clara derrota para el presidente Obama en su primer test electoral.

Según resultados preliminares, los candidatos republicanos se impusieron al menos en Kansas, Oklahoma, Tennessee, Pennsylvania, Michigan, Wyoming y Nuevo Mexico, estado este último donde la fiscal Susana Martínez se convirtió en la primera mujer de origen hispano que es electa gobernadora en Estados Unidos.

Martínez, quien contaba con el apoyo del movimiento ultraconservador Tea Party, sucederá a Bill Richardson, un dirigente de origen mexicano de la vieja guardia demócrata que integró el gabinete del presidente Bill Clinton y se hizo famoso liberando a estadounidenses presos en Irak y Corea del Norte.

Otro triunfo histórico tuvo también como protagonista a una mujer republicana respaldada por el Tea Party, la candidata por Carolina del Sur Nikki Haley, quien se transformó en la primera gobernadora de origen asiático del país.

La empresaria, de 38 años, fue apoyada en la campaña electoral por la ex gobernadora de Alaska y ex candidata a vicepresidente Sarah Palin, una de las principales figuras del Tea Party.

En una noche negra para los candidatos a gobernador del partido del presidente Barack Obama, los demócratas tuvieron algo de consuelo en Nueva York, donde Andrew Cuomo superó el duro desafío del republicano apoyado por el Tea Party Carl Paladino y recuperó el cargo que ocupó su padre, Mario, hace 20 años.

También, los gobernadores demócratas de Maryland, New Hampshire y Arkansas superaron a sus retadores republicanos, según informó la cadena CNN.

Los estadounidenses votaron ayer para elegir un número récord de 37 gobernadores -sobre un total de 50 estados- y renovar toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, en unos comicios cruciales que llegan justo a la mitad del mandato de Obama y definirán buena parte de sus chances de reelección en 2012.

Históricamente, el partido que controla la casa Blanca pierde alrededor de cinco gobernaciones en elecciones de mitad de mandato luego de que un nuevo presidente llega al poder.

Pero este año analistas de ambos partidos esperaban que las pérdidas del oficialismo fueran mayores, con predicciones de una ganancia neta para los republicanos de entre seis y 13 estados.

El control de los gobiernos de los 50 estados del país es siempre importante en Estados Unidos, pero más aún en esta elección por el poder que tendrán los futuros gobernadores para definir el mapa político y las políticas nacionales en el futuro cercano.

Los gobernadores no sólo jugarán un rol crucial para las elecciones presidenciales de 2012, sino que además tendrán un poder de decisión clave sobre la aplicación de leyes como la reforma santiaria de Obama.

Asimismo, los jefes de gobierno estatales tendrán un papel muy activo en la reestructuración de los distritos electorales que se realizará el año próximo en base a los datos del censo 2010.

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