Por haber sido el máximo goleador en las ligas europeas la temporada pasada. «Esta Bota es mérito de mis compañeros», dijo el crack. «Éste no lo tenía», bromeó la «Pulga» en la ceremonia. «Leo» Messi ha recibido este jueves la Bota de Oro en la antigua fábrica de cerveza Damm, de Barcelona, después de que la temporada pasada fuera el máximo goleador de las ligas europeas, con 34 goles, y ayudó así al Barça a conseguir revalidar el título de la Liga, además de ser clave en la consecución de otros títulos como la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.
El argentino ha asegurado que este premio es mérito «de los compañeros», que lo ayudaron a marcar los 34 goles en la liga pasada. «La Bota de Oro es parte de todos, es el premio que me faltaba, y estoy muy feliz por haberlo conseguido», indicó la «Pulga».
Messi anotó 34 tantos durante el pasado campeonato liguero y superó en la clasificación al marfileño Didier Drogba (Chelsea) y al italiano Antonio di Natale (Udinese), quienes firmaron 29 cada uno de ellos. El máximo goleador de las Ligas Europeas fue un uruguayo, el delantero del Ajax de Amsterdam Luis Suárez (35 goles), pero una serie de Ligas tienen un coeficiente superior (Alemania, Francia, Inglaterra, Italia y España) y los tantos se multiplican por dos.
Junto a él han estado el presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, los capitanes de la plantilla, Carles Puyol y Xavi Hernández, y ex jugadores del conjunto azulgrana como Carles Rexach, Hristo Stoichkov, Steve Archibald, Julio Alberto Moreno, Estanislao Basora o Miguel Bernardo Bianquetti ‘Migueli’. También deportistas catalanes en activo que están brillando en otras disciplinas como la nadadora Mireia Belmonte o el jugador de hockey sobre césped Pol Amat.
Rosell ha aprovechado su intervención para, «en nombre de todos los barcelonistas», dar las gracias a Leo, «por reivindicar, con este premio, 30 años de trabajo de mucha gente de La Masía» y ha destacado también su calidad humana.
Dentro de un par de meses, Messi podría cerrar su particular círculo virtuoso conquistando de nuevo el Balón de Oro, donde quizá tenga como rivales a compañeros suyos como Xavi Hernández o Andrés Iniesta.
«Ellos dos se lo merecen, porque han logrado el Mundial con España, pero lo importante es que quede en el vestuario, que quede en casa otra vez. Si es así, yo estaré feliz y contento», concluyó.
