Momentos de tensión se viven en inmediaciones de la autopista Illia, en Retiro, por un inminente desalojo de varias familias que usurparon un predio. Efectivos de la Policía Federal dieron un último aviso a las 70 familias. De no acatar la orden judicial, se procederá a la destrucción de las carpas y casillas que hay en ese sector. El asentamiento armado la semana pasada por gente que vivía en las villas 31 y 31 bis de Retiro en la Autopista Illia será desarmado por estas horas tras culminar el período de prórroga para deponer su actitud.
Efectivos de la Policía Federal ya se encuentran en el lugar, preparados para llevar a cabo el desalojo de las carpas y casillas que se construyeron hace siete días.
En ese sentido, ya dieron un último aviso para que los manifestantes desalojen la zona, luego de que llegara una orden judicial, firmada por la jueza Susana Parada.
Durante las charlas efectuadas en los últimos días, se les ofreció a los manifestantes un subsidio de 7.000 pesos para la compra de materiales y así poder construir sus viviendas, pero en otro lugar.
Además, se les dijo que mientras consigan el terreno a donde edificar vivirían en sedes de alojo del gobierno porteño.
Alrededor de 70 familias permanecen en el lugar y amenazan con cortar esa autovía si la Justicia ordena que hoy mismo desarmen las casillas instaladas . Anoche, manifestantes y autoridades del gobierno porteño se reunieron para llegar a una solución, pero finalmente no hubo acercamiento.
La empresa Autopistas Urbanas SA -que tiene la concesión de la Illia- realizó una denuncia ante la Justicia para que se desaloje el predio por «los graves riesgos que representa para la seguridad vial de la zona y para los propios habitantes del asentamiento».
Por eso los usurpadores de las tierras permanecen movilizados a la vera de la ruta ante un posible desalojo y amenazan con cortar la autopista al igual que lo hicieron en los últimos días cuando cortaron durante una hora la autopista en reclamo a que los dejen establecerse en el lugar.
El nuevo asentamiento es una extensión de la Villa 31 y comenzó a instalarse la semana pasada entre los kilómetros 1,5 y 2 de la Autopista Illia, en las inmediaciones de las cabinas del peaje.
La mayoría de las familias que tomaron los terrenos proviene de la propia Villa 31 -de donde tuvieron que emigrar por problemas de hacinamiento o porque no podían pagar los alquileres que rondan los 700 pesos- y montó precarias viviendas construidas con plásticos y telas.
Para evitar su instalación y expansión con nuevos integrantes, la Policía Federal valló la zona y bloqueó el ingreso de materiales de construcción.
