Matías, el hermano de la víctima, aseguró a la prensa que los médicos del Hospital San Roque de Gonnet decidieron en las últimas horas «colocarle nuevamente el respirador», por lo que también «se volvió a la sedación». Carolina Piparo, la mujer embarazada que fue baleada tras retirar dinero de una entidad bancaria de La Plata hace doce días, permanece internada con pronóstico reservado y esta tarde los médicos volvieron a colocarle el respirador mecánico.
Matías, el hermano de la víctima, aseguró a la prensa que los médicos del Hospital San Roque de Gonnet decidieron en las últimas horas «colocarle nuevamente el respirador», por lo que también «se volvió a la sedación».
Y, en ese sentido, el hombre explicó que su hermana sigue siendo «una paciente que está en terapia intensiva».
Este mediodía, el director del Hospital San Roque de Gonnet, Daniel Angeleri, había precisado que Piparo no había «tenido grandes cambios», continuaba «con respiración espontánea», estaba «lúcida» pero seguía «siendo un paciente con pronóstico reservado».
Angeleri declinó precisar cuándo podría la mujer salir de terapia intensiva, al afirmar que Piparo «todavía no ha salido de un área de riesgo».
Con respecto a si la mujer fue informada sobre la muerte de su hijo Isidro, Angeleri explicó que según el equipo médico que la atiende «no es conveniente agregarle un factor más de estrés».
«Ese tema se está manejando con absoluta prudencia», sostuvo el director del centro asistencial platense.
